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8 de julio de 2014

Vicente Aleixandre - Su vida y su obra



Vicente Aleixandre
Vicente Aleixandre
Vicente Aleixandre y Merlo, único sevillano merecedor del "Premio Nobel", en la categoría de literatura, nació 26 de abril de 1898, muriendo en Madrid el 13 de diciembre de 1984, inscrito en la denominada Generación del 27 fue asimismo miembro de la RAE ocupando el sillón de l letra O. Posee asimismo el "Premio nacional de literatura" otorgado en 1933 y el "Premio de la crítica" concedido en los años 1963 y 1969.

Su padre era Ingeniero de Ferrocarriles, hombre hábil en negocios de inversión; su madre, Elvira, había sido educada refinadamente en el seno de una familia de la alta burguesía. Su infancia transcurre entre Málaga y Madrid. Estudia al unísono Derecho y Comercio, se licencia en 1919 en derecho y obtiene el título de intendente mercantil, durante unos años es profesor en la Escuela de Comercio de Madrid especializándose en Derecho Mercantil.

Su amistad con Dámaso Alonso y sus inquietudes literarias le llevan a leer y a estudiar a los grandes poetas de la literatura universal, como Bécquer y Rubén Darío, Juan Ramón Jiménez.. Sufre una grave enfermedad, una nefritis tuberculosa, en el año 1925, teniéndosele que extirpar un riñón años más tarde. Durante su recuperación se dedica a escribir poesías que son publicadas en las revistas culturales más importantes de la época, consiguiendo gran éxito. Ahí empieza su amistad con los otros componentes de la Generación del 27, como Federico García Lorca y Luis Cernuda.
 
Aleixandre, Cernuda, Lorca
Aleixandre, Cernuda, Lorca
Le otorgan el Premio Nacional de Literatura por La destrucción o el amor. En el jurado estaban Manuel Machado, y los catedráticos Gerardo Diego y Dámaso Alonso.

Vicente Aleixandre, hombre de ideas izquierdistas y homosexual no declarado, es denuciado en el año 36, a principios de la guerra civil, salvándole de un periodo en prisión su amigo Rubén Darío, que en esos momentos era consul de su país en España. Pese a estas dos circunstancias personales, no afines el régimen que se establece en España en 1939, el poeta decide no exiliarse como muchos otros intelectuales contrarios a la dictadura en la que el país más de tres decenios.

En 1949 es nombrado miembro de la Academia de la Lengua, leyendo su discurso un año después y recibiendo la réplica por parte de su amigo Dámaso Alonso, que años después sería elegido presidente de la institución.

En 1977 la Academia Sueca le concede el Premio Nobel de Literatura «por una obra de creación poética innovadora que ilustra la condición del hombre en el cosmos y en nuestra sociedad actual, a la par que representa la gran renovación, en la época de entreguerras, de las tradiciones de la poesía española». Este premio se considera el refrendo de la Academia Sueca a a simpar obra de toda la generación del 27 española.

Aleixandre con intelectuales de la época
Aleixandre con intelectuales de la época
Su obra se caracteriza por el uso de la metáfora y se le reconoce como el principal poeta surrealista español. Se dice que su trayectoria se divide en tres etapas: una primera de poesía pura (con influencias de Juan Ramón Jiménez, Pedro Salinas y Jorge Guillén), otra de poesía surrealista y una tercera de poesía antropocéntrica (Desde una posición solidaria, aborda la vida del hombre común, sus sufrimientos e ilusiones. Su estilo se hace más sencillo y accesible )





A Don Luis de Góngora

¿Qué firme arquitectura se levanta
del paisaje, si urgente de belleza,
ordenada, y penetra en la certeza
del aire, sin furor y la suplanta?

Las líneas graves van. Mas de su planta
brota la curva, comba su justeza
en la cima, y respeta la corteza
intacta, cárcel para pompa tanta.

El alto cielo luces meditadas
reparte en ritmos de ponientes cultos,
que sumos logran su mandato recto.

Sus matices sin iris las moradas
del aire rinden al vibrar, ocultos,
y el acorde total clama perfecto.


Adolescencia

Vinieras y te fueras dulcemente,
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro puente.
—El pie breve,
la luz vencida alegre—.

Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu pasaje
fluir, desvanecerse.


Juventud

Estancia soleada:
¿Adónde vas, mirada?
A estas paredes blancas,
clausura de esperanza.

Paredes, techo, suelo:
gajo prieto de tiempo.
Cerrado en él, mi cuerpo.
Mi cuerpo, vida, esbelto.

Se le caerán un día
límites. ¡Qué divina
desnudez! Peregrina
luz. ¡Alegría, alegría!

Pero estarán cerrados
los ojos. Derribados
paredones. Al raso,
luceros clausurados.


Se Querían

Se querían.
Sufrían por la luz, labios azules en la madrugada,
labios saliendo de la noche dura,
labios partidos, sangre, ¿sangre dónde?
Se querían en un lecho navío, mitad noche, mitad luz.

Se querían como las flores a las espinas hondas,
a esa amorosa gema del amarillo nuevo,
cuando los rostros giran melancólicamente,
giralunas que brillan recibiendo aquel beso.

Se querían de noche, cuando los perros hondos
laten bajo la tierra y los valles se estiran
como lomos arcaicos que se sienten repasados:
caricia, seda, mano, luna que llega y toca.

Se querían de amor entre la madrugada,
entre las duras piedras cerradas de la noche,
duras como los cuerpos helados por las horas,
duras como los besos de diente a diente solo.

Se querían de día, playa que va creciendo,
ondas que por los pies acarician los muslos,
cuerpos que se levantan de la tierra y flotando...
Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo.

Mediodía perfecto, se querían tan íntimos,
mar altísimo y joven, intimidad extensa,
soledad de lo vivo, horizontes remotos
ligados como cuerpos en soledad cantando.

Amando. Se querían como la luna lúcida,
como ese mar redondo que se aplica a ese rostro,
dulce eclipse de agua, mejilla oscurecida,
donde los peces rojos van y vienen sin música.

Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios,
ondas nuevas, antiguas, fugitivas, perpetuas,
mar o tierra, navío, lecho, pluma, cristal,
metal, música, labio, silencio, vegetal,
mundo, quietud, su forma. Se querían, sabedlo.


La Muerte

¡Ah! Eres tú, eres tú, eterno nombre sin fecha,
bravía lucha del mar con la sed,
cantil todo de agua que amenazas hundirte
sobre mi forma lisa, lámina sin recuerdo.

Eres tú, sombra del mar poderoso,
genial rencor verde donde todos los peces son como piedras por el aire,
abatimiento o pesadumbre que amenazas mi vida
como un amor que con la muerte acaba.

Mátame si tú quieres, mar de plomo impiadoso,
gota inmensa que contiene la tierra,
fuego destructor de mi vida sin numen
aquí en la playa donde la luz se arrastra.

Mátame como si un puñal, un sol dorado o lúcido,
una mirada buida de un inviolable ojo,
un brazo prepotente en que la desnudez fuese el frío,
un relámpago que buscase mi pecho o su destino...

¡Ah, pronto, pronto; quiero morir frente a ti, mar,
frente a ti, mar vertical cuyas espumas tocan los cielos,
a ti cuyos celestes peces entre nubes
son como pájaros olvidados del hondo!

Vengan a mí tus espumas rompientes, cristalinas,
vengan los brazos verdes desplomándose,
venga la asfixia cuando el cuerpo se crispa
sumido bajo los labios negros que se derrumban.

Luzca el morado sol sobre la muerte uniforme.
Venga la muerte total en la playa que sostengo,
en esta terrena playa que en mi pecho gravita,
por la que unos pies ligeros parece que se escapan.

Quiero el color rosa o la vida,
quiero el rojo o su amarillo frenético,
quiero ese túnel donde el color se disuelve
en el negro falaz con que la muerte ríe en la boca.

Quiero besar el marfil de la mudez penúltima,
cuando el mar se retira apresurándose,
cuando sobre la arena quedan sólo unas conchas,
unas frías escamas de unos peces amándose.

Muerte como el puñado de arena,
como el agua que en el hoyo queda solitaria,
como la gaviota que en medio de la noche
tiene un color de sangre sobre el mar que no existe.

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8 de junio de 2014

Velazquez - Sus mejores cuadros



Vieja friendo huevos - Diego de Silva y Velazquez
Vieja friendo huevos - Diego de Silva y Velazquez



Aprovechando el aniversario el nacimiento del genial pintor Sevillano culmen del barroco, del que se ha llegado a decir que es el mejor pintor de la historia, y que tiene a gala haber pintado "las Meninas" reconocido como el mejor cuadro de cuantos se han pintado nunca,  un resumen de sus mejores obras divididas en dos montajes que abarcan desde 1617-1630 y 1630-1659.


Más información en  VELAZQUEZ, VIDA Y OBRA


Velazquez - 1617 - 1630


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Velazquez 1630 - 1659

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29 de mayo de 2014

Leyenda calle Cabeza del Rey Don Pedro de Sevilla


Hornacina con busto Pedro I - Sevilla
Hornacina con busto Pedro I - Sevilla
Pedro I " El Cruel ", o " El Justiciero ", según quien hable de él, fue un monarca español nacido en Burgos en 1.334 y fallecido en Montiel en 1.369 que accedió al trono de Castilla en 1.350 y lo mantuvo hasta su muerte.

Durante su reinado se mantuvo una dura pugna entre los defensores de que el trono le correspondía él, hijo legítimo de Alfonso XI y María de Portugal, hija de Alfonso IV de Portugal, y aquellos que deseaban el trono para alguno de los hijos bastardos de su padre, concretamente Enrique de Trastamara o Fadrique Alfonso de Castilla, ambos hijos de Leonor de Guzman, con quien el Rey había concebido 10 hijos.

Cuentan las crónicas que la familia de los Guzmanes, aliados de la rama bastarda al trono,  lanzaban de continuo injurias contra el Rey, el cual, prudentemente no les hacía presos para no enervar a sus opositores y provocar una reacción airada que podría derivar en una guerra civil para obtener el trono que ostentaba. Asi pues,  sabiendo q uno de ellos, recorría cierta calle después de haber visitado a una de sus amantes,  salió a su encuentro una noche y lo retó a duelo.

El Rey mucho más hábil con la espada asestó un golpe mortal a su oponente dejándolo moribundo en la calle.

Cuenta la historia que al ruido del duelo una de las vecinas de la calle,  q vivía sobre una carbonería,  salió a la ventana con un candil,  y al observar la riña y quienes reñían,  viendo al Rey matar al rival,  de los nervios el candil cayó al suelo,  delatando su presencia,  por lo que quedó bastante asustada por posibles represalias del monarca.
Palacio Pedro I, Alcazar de Sevilla
Palacio Pedro I, Alcazar de Sevilla
Fue su hijo al día siguiente,  viéndola en ese estado el que le preguntó que sucedía,  contándole ella la historia de la noche anterior.

Mientras, los Guzmanes,  desconociendo el nombre de quien había dado muerte a su familiar,  fueron a palacio a solicitar justicia al Rey,  el cual,  para congraciarse con ellos prometió q localizado el asesino haría colgar su cabeza en una pica y colocarla en el lugar de los hechos para escarmiento público,  lanzando un edicto para que quien supiese algo acudiese a su presencia a contarlo.

El hijo de la única testigo del asesinato acudió a palacio y pidió ser visto por el Rey alegando que tenía datos acerca del incidente. Ya en presencia del Rey este le ordenó que contase quien era el asesino, pero el joven, en evitación de problemas no quiso decirlo de viva voz al haber otras personas en la sala, valiéndose de una treta para informar al monarca. El joven dijo al Rey que si miraba por "aquella ventana" vería al asesino, en realidad la ventana no era sino un espejo que, en efecto, reflejó la imagen de Pedro I, el cual viéndose dio veracidad a la declaración del muchacho, le entregó la recompensa y le ordenó que bajo ningún concepto comentase a nadie lo que del incidente conocía, bajo pena de muerte.
Cuadro imagen Pedro I
Cuadro imagen Pedro I

Pedro I, al objeto de cumplir su palabra, ordenó colocar en el lugar donde de había producido la riña un cajón, en una hornacina, la cual enrejo, indicando que ahí estaba la cabeza del asesino pero que no podía ser descubierta hasta su fallecimiento. En el lugar muchísimos sevillanos esperaban ansiosos por ver el rostro del asesino pues el tema había corrido como la pólvora por la ciudad, pero todos quedaron defraudados pues o vieron ni la cabeza cortada ni la identidad del culpable.

El vulgo comenzó entonces a llamar a aquella calle "Calle del Candilejo", ignorando su nombre original, cosa muy propia en Sevilla, donde la denominación de buena parte del callejero viene originada por sucesos acontecidos antaño, habiéndose formado una toponímia no oficial que a la postre era oficializada por el ayuntamiento.
Pasaron los años y Pedro I murió en una guerra en la cual luchaba contra su hermanastro bastardo Enrique de Trastamara. Los Guzmanes apoyaron a este último y al regresar a Sevilla, ya sin el Rey en ella se hicieron dueños de la ciudad.

Una de sus primeras órdenes fue retirar la reja que impedía el acceso al cajón donde se encontraba la cabeza del asesino de su familiar, tenían ganas de poder saber por fin quien era. Abierta la caja fue encontrado un busto del propio Rey que en su día había mandando cortarlo de una de las estatuas que en el Alcazar de conservaban de él mismo.

No pudiendo hacer nada, por respeto al anterior Rey y para no afrentar a Enrique de Trastamara, en definitiva hermano del mismo, Tello Guzmán ordenó colocar el busto de nuevo en la hornacina, pero esta vez al descubierto para que pudiese ser visto por todo el pueblo de Sevilla.

Como era de esperar la calle comenzó a ser llamada a partir de entonces " Cabeza del Rey Don Pedro ", nombre que hoy en día es la oficial de la calle.


Rótulo calle Cabeza del Rey Don Pedro - Sevilla
Rótulo calle Cabeza del Rey Don Pedro - Sevilla

Rótulo calle Candilejo - Sevilla
Rótulo calle Candilejo - Sevilla

Calle Cabeza del Rey Don Pedro - Sevilla
Calle Cabeza del Rey Don Pedro - Sevilla

Calle Candilejo - Sevilla
Calle Candilejo - Sevilla


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